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viernes, 31 de octubre de 2008

No todos los hombres son románticos

¿Por qué pegan tanto las películas de dibujos animados con animales (Wild, Madagascar, Ratatuille, etc.)? Acaso porque nos gusta que los animales sean semejantes a nosotros. Tener una mascota puede ser muchas cosas diferentes (y no excluyentes, por cierto): un complemento, un adorno, un paliativo a la soledad, un deseo de encontrar en un ser irracional, lo que no encontramos entre nuestros congéneres.

¿Sienten los animales? Antes de responder a esa pregunta, habría qué empezar por pensar, ¿Qué son los sentimientos? Hace muchos años hablaba con Elías Osuna y él me dijo, con esa frialdad con que habla un médico a su amigo, que los sentimientos no eran otra cosa que reacciones químicas en el organismo: "con los químicos adecuados, uno puede generar cualquier sentimiento en cualquier persona", dijo. Y acaso es cierto, pero alguien idealista como yo, no puede resignarse a ver las cosas así. Los sentimientos son como los colores: es lo que le da intensidad a la vida. La ira, el amor, la ternura, la tristeza, incluso el odio o la indiferencia, tienen diferentes matices. Hace tiempo leía algo interesante: los colores se los debemos a la atmósfera. En la luna no hay colores porque no hay atmósfera: los rayos ultravioleta impiden que cualquier objeto refleje la luz. Los rayos ultravioleta matan los colores. E igual hay cosas que matan los sentimientos. Los placeres insanos, matan el gusto a los sanos, decía Anaís Nin, y vaya que ella era una experta en ello. Si uno sujeta sus pasiones, se vuelve más sensible, le dice Alma a su hijo Shiblón, y si uno da rienda suelta a sus pasiones, pierde la capacidad para sentir amor genuino, amor puro. Dijo Cicerón (Tusc. quaest., IV, 34), y lo cito en latín porque vale la pena tenerlo en el idioma original: "Amorem comatum esse amicitiae faciendae ex pulchritudinis specie" ("el amor es el deseo de obtener la amistad de una persona que nos atrae por su hermosura"), lo cual me parece que da como para un correo en sí mismo, pero es la idea que ya he dicho antes a ustedes: amor y amistad tienen exactamente la misma raíz etimológica, salvo que el amor tiene una carga de atracción física de la que carece la amistad, cierto, pero finalmente quien sabe en verdad amar a sus amigos, sabe tener genuina amistad con aquellos a quienes ama, y cuando uno se hace viejo se da cuenta de que la amistad sabe sobrevivir con mucho a la muerte de la atracción física. Pero bueno, regreso a lo que decía:

¿Pueden sentir los animales? Hace tiempo hablaba con Javier Padilla acerca de la fidelidad de los perros, y él me decía lo que ya antes había escuchado a César Millán: que para los perros uno simplemente es el líder de la manada, y que le son fieles a uno como cualquier animal es fiel al líder de la manada, pero que amor, sólo lo sienten los humanos. Hay cosas que gustan, y que a mí me parecen cursis: la presentación donde aparece un conejito sentado en un escritorio, un primate vestido de ejecutivo, cosas así (de hecho en esta hay un chimpancé tomando fotos, por cierto): me irrita un poco que se trate de humanizar a los animales; que a un perro le pongan un disfraz en halloween, por ejemplo, o un sweater en el invierno: son animales, no humanos pero, sin ninguna base teórica ni algún sustento científico, sé que Azula y Fidus, mis dos perritas, me aman. Es como cuando te preguntan que si tu novio te quiere. No tienes otra prueba que decir: "Lo sé, porque lo siento", porque cuando Pascal dijo que "El corazón tiene razones que la mente ignora", estaba diciendo que nuestro corazón es una mente intuitiva; que el conocimiento no siempre viene por el método científico, método que todavía no nacía en los días de Pascal.

Bueno, basta de razonar: es tiempo de levantarse, bañarse, iniciar el día de trabajo. Que disfruten de esta presentación, donde es claro el amor del hombre por el animal, pero también --si quieres creer que un animal no puede tener sentimientos-- de la dulce compañía que el animal siente para con el hombre, y de la unidad del animal para con el animal, por el simple hecho de que muy pocos pueden sobrevivir en soledad.

Que tu día esté lleno de la compañía de quienes amas, o cuando menos que puedas sentir por un rato en este día que te acompaño yo, con "am" de amistad, con "am", de amor:


Óscar Pech
"In the faces of men and women I see God"
Walt Whitman, from Leaves of Grass

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