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viernes, 20 de febrero de 2009

El amor

Amigos y familiares:

Me llegó esta presentación, para mi gusto bellísima, junto con una petición, para que yo definiera qué es el amor. La simple petición me hace sonreír. Es como si me pidieran que dijera cómo es el color azul. A quien ve, le diría que es el color del cielo de Chihuahua, y a quien no ve... ¿Cómo le dices de qué color es el azul? Yo no puedo hacerlo, por cierto. Bueno, de cualquier manera, si quieres descarga el video, velo nuevamente si ya lo has visto antes, y luego regresas a seguirme leyendo .

Hace muchos años, cuando era joven y estudiaba la universidad, me dio por ser un pedante analítico que siempre se pasaba de crítico. Un sabelotodo pretencioso que no cabía en sí mismo de tanta soberbia. Bueno, tiempos pasados, y la vida me ha dado bellas lecciones de humildad, como la que sigue: Un domingo voy a la Iglesia y a una hermana muy sencilla le toca dar un discurso acerca del amor. En mi mente dije que cómo podían poner a una persona así a discursar. La pobre era una mujer ignorante, sin preparación, y me dije a mí mismo que yo discursaría de la siguiente manera, y entonces hice un pequeño cuadro sinóptico en mi mente donde de una manera muy ordenada; muy organizada y fría analizaba lo que era el amor. Pero ella lo que hizo fue pararse y nos platicó, nos mostró de manera sencilla de cómo sentia ella esto, y de cómo amaba la vida y sus semejantes, y yo aprendí. Hay cosas que no se analizan: simplemente se sienten. Por eso me hace sonreír la posibilidad de dar una definición personal del amor.

Alguna vez una maestra mía, Ana Rosa Domenella, definió el amor así: "amar es dar lo que te hace falta: No tienes paciencia, y das paciencia. No tienes tiempo, y das de tu tiempo". Me gusta la definición, pero creo que no es suficiente. Yo me imagino que la definición perfecta está en 1 Cor. 13, versículos del 1 al 8:

1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;

5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;

6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.

7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.


Los eruditos dicen que ese no es el estilo de Pablo; que seguramente estaba citando un texto muy antiguo que nuestra versión de la Biblia ha perdido, y me imagino que sí, porque también Moroni lo cita, sin haber conocido a Pablo.

Si yo tuviera que dar una definición, diría que el amor es un sentimiento que te lleva a dar lo mejor que tienes, sin buscar recibir; es un sentimiento que te motiva a ser mejor, sólo por la persona a la que amas, sin esperar recibir nada a cambio. Me imagino que por eso se habla en las escrituras de "cantar la canción del amor que redime", porque el amor nos purifica, nos lleva a dar lo más puro que hay en nuestro interior y a buscar lo más excelso, motivados por ese ser a quien amamos.

Quien se centra en sí mismo no ama. Quien se gratifica a sí mismo no conoce sino el salario mínimo de la felicidad. Cualquier individuo, mientras más tiempo dedica a sí mismo, más vacío se halla, si entiendo bien la vida. Sólo quien deja el lastre de la autosatisfacción y se consagra a servir a sus semejantes puede saborear el nivel más alto del gozo en esta vida. Un ejemplo muy simple: Hargreaves, en su libro sobre la educación en la postmodernidad, en medio de ideas analíticas y datos fríos deja escapar este comentario sumamente singular: "El sacrificio es una de las virtudes humanas más pasadas de moda y menos valoradas. Para mi madre, y las personas de su sexo, clase social y época, constituía la forma suprema de amar. Especialmente para quienes lo ofrecen, el sacrificio no precisa devolución,sino sólo aceptación y redención".

Que este fin de semana puedas estar lleno de amor (vale decir, de humildad, de paciencia, de generosidad, servivialidad, y un largo etcétera) por todos lo que te rodean: tus hijos, tu pareja, tus amigos, e incuso aquellos a quienes no conoces, y puedas regalar una sonrisa a los desconocidos con quienes te topas en la calle:

Óscar Pech
"In the faces of men and women I see God"
Walt Whitman, from Leaves of Grass

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