lunes, 2 de noviembre de 2009

William Golding

Uno lee toda la obra de Camilo José Cela y se queda convencido que lo único bueno que escribió fue La familia de Pascual Duarte, si es que hubo algo realmente bueno que haya escrito. En realidad, nada que le hiciera merecer un Nobel de Literatura, pero bueno: ¿Quién cree en los nobeles? En cambio, hay libros que cambian el mundo. Este mundo sería otro sin Shakespeare, Homero, Dante, o Borges. No sé cómo sería, pero sé que algo le haría falta a este mundo sin esos autores, y sospecho que a esa breve lista se le podría agregar William Golding.

Mencioné a Cela porque en la prepa me enseñaron que pertenecía una corriente llamada "tremendista", y creo que no lo era tanto (claro, si uno piensa que el naturalismo en España está representado por Emilia Pardo Bazán...), en cambio, William Golding, siempre te llega a lo más profundo, para mostrarte un mundo que es el tuyo pero que no podías haber imaginado. Sus novelas sí que son tremendas, pero siempre hay algo de sobrenatural en las mismas. Por ejemplo, en La oscuridad visible se trata de una asesina serial, pero aparecen ángeles continuamente.

La semana pasada me releí El señor de las moscas, obra que le hizo ganar el premio Nobel (este sí, bien ganado). La historia en esencia es la siguiente: en la Segunda guerra, un avión que transporta sólo niños varones de varios colegios ingleses es derribado y cae en una isla desierta. De alguna manera los niños son casi alegóricos: está el inteligente (Piggy), el líder (Ralph), el salvaje (Jack), el religioso (Simón). ¿Qué van a hacer estos niños, qué sociedad van a construir al tratar de reproducir el mundo de los adultos? Y el autor nos muestra cómo poco a poco se hunden en la barbarie. Nos muestra por qué el mundo es como es, en sólo una frase: el hombre es bueno, pero la humanidad es mala. Poco a poco Ralph pierde la capacidad de pensar, y yo tengo para mí que si hubieran llevado un libro consigo, los niños no se hubieran dejado arrastrar al salvajismo, me imagino. O si hubieran escogido a Piggy como líder, pese a que físicamente no era el más atractivo (¿por qué la gente busca que el líder tenga, entre otras cosas, el aspecto físico? ¿Porque inconscientemente están buscando al macho alfa?).

Es un libro que te golpea en más de una ocasión y, claro, no cuento el final por si no lo has leído y llegas a leerlo. Es un libro entre libros, al grado que me atrevo a pensar que el mundo sería ligeramente diferente si éste no hubiera sido escrito. Nuestro entendimiento de la vida cambia al tener contacto con este texto. Me hace pensar en las palabras de... ¿Sartre? "Un pesimista es un optimista bien informado".

Como nota para el lector no avisado, Belzabú quiere decir eso: "El señor de las moscas". Que puedas disfrutar de la lectura de este clásico contemporáneo:

 

Óscar Pech
 
"In the faces of men and women I see God"
Walt Whitman, from Leaves of Grass

1 comentario:

Sergio Nieto dijo...

Estoy de acuerdo con usted en que si los niños hubieran llevado libros y leido no se hubieran vuelto al salvajismo. Como referencia se dice que que en el siglo XIX se vendieron en Estados Unidos 250,000 copias de la Cabaña del Tio Tom cuando en Mexico en 1821 el 98% era analfabeta. Nadie puede negar que los pioneros y peregrinos eran gente decente, aunque la sociedad estadounidense este cambiando ahora se formo en bases buenas.
Otro punto sobre el libro que vale la pena notar es que Jack (que queria ser lider) usa el miedo de los niños mas pequeños para manipularlos y les da una "religion". Muchas sociedades son asi sus lideres aprovechan sus miedos para controlarlos.