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martes, 15 de diciembre de 2009

"A veces nada sale bien"

Como siempre, veo una presentación como la que acompaña a este correo así, tan rara, y me pregunto: ¿Cuál es la idea del autor? Y pienso en García Márquez... yo no sé si lo has notado: hace años, todo lo que yo decía era Borges: no conozco a nadie que conozca Borges como yo. Sí, se que los hay: los he leído, pero en trato, en la vida real, no conozco a nadie que haya leído a Borges como yo, pero ya tiene rato que ando en mi etapa García Márquez, leyéndolo a fondo, destrozándolo, analizándolo minuciosamente, tratando de conocerlo a fondo y descubrir cómo escribe, haciendo autopsia de sus obras a veces frase tras frase. Hay cosas que me irritan mucho de García Márquez, y es su persona. Se nota demasiado al autor tras del narrador, y es una persona que no me gustaría tener ni como vecino, ni como amigo. Es un tipo sin muchos principios morales, un tipo que se deleita en aberraciones. Y claro, como narrador es excepcional. es simplemente inigualable.



El libro que me he leído de él dos veces en este mes así, con microscopio, son los Doce cuentos peregrinos. Una capacidad narrativa que te golpea, te deja sin habla. Me pregunto en qué radica la diferencia del autor con respecto a sus otros libros, y no sé si estarás de acuerdo conmigo, pero me atrevo a aventurar la siguiente hipótesis: Alguna vez, en Proceso, allá por 1982, García Márquez despotricaba en contra de los críticos. Un amigo le decía que por qué odiaba tanto a los críticos literarios, y el autor decía que porque se sentían con la autoridad de decir qué estaba o no estaba escribiendo en realidad el autor, cuando ningunohabía notado, por ejemplo, el gran amor que él tenía por sus personajes. Para ese entonces yo tenía 17 años. Había leído 100 años de soledad mínimo cinco veces. La volvía a leer bajo esa perspectiva, y sí, lo comprobé: a todos, por odiosos que sean, les da un final feliz. En este libro del que hablo, ya es otro autor: se ensaña con cada uno de sus personajes. Todos los cuentos son europeos, en todos hay una focalización sumamente singular, que es lo que hace de cada uno, una pequeña obra de arte, y en cada uno pudo haberle puesto un final más feliz pero, salvo raras excepciones, pudiendo dar un fin más noble, nada: como si dijera "la vida en Europa es dura, y allí va la dureza de la misma".



Ahora, el clip que adjunto: ¿Qué quiso decir el autor del mismo? ¿Que toda vida es dura y ya? No sé, no se me hace cómico, no me deja un buen sentimiento, sino una simple sensación de que la vida es cruel, y reafirma mi convicción de que la vida no es así.



Una de las cosas más grandes que me ha dado esta vida es la inmensa bendición de rodearme de gente buena. He conocido gente muy mala: gente depresiva, o pesimista, o cruel, gente que abusa, que manipula, que usa a sus semejantes para alcanzar otros fines (eso es, acaso, lo que más puedo aborrecer en alguna persona), pero ese tipo de gente entra y se va de mi vida, o a veces se quedan, pero en mera calidad de conocidos distantes. Gente a la que uno incluso aprecia, pero que curiosamente no busca interactuar mucho conmigo. En cambio, mi vida ha sido el lugar en donde gente buena llega y permanece: me escriben correos personales (no meras presentaciones Pps) y yo les contesto, o me visitan en mi salón de clases y platicamos poco o mucho, depende del tiempo que tengamos. Y eso es bellísimo. La vida no es como se presenta en este video clip: la vida es un lugar en donde, cuando necesitas un amigo, allí está, aconsejándote siempre, dándote consuelo, o diciéndote con sinceridad en dónde andas mal...


A ver si puedo escribir una frase...


"A veces lo más gozoso de la vida, es simplemente existir".


Ya está: si quieres compáralo con el título de esta entrada. Y puedes cambiar la palabra "gozoso" por las que te dicten tus circunstancias: "Difícil", "doloroso", "Aburrido", "solitario", "enajenante", pero creo que, quien de verdad quiere, puede rodear su vida de gente buena, puede hacer de su existencia una experiencia gozosa.



Yo te agradezco mucho por el hecho de que estés allí, por tu amistad, por las cosas buenas que has traído a mi vida. y si de verdad hay días en que todo sale muy mal, piensa en eso: hay gente buena. Cuando una puerta se cierra, siempre hay otra que se abre. A veces no se nota, pero sí: siempre hay otra que se abre.



Que sigas disfrutando del dulce espíritu de estas fiestas:


Óscar Pech
 
"In the faces of men and women I see God"
Walt Whitman, from Leaves of Grass

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